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saludableMENTE. Hacerme caso me sienta bien. Cuidar de nuestra salud mental también es cuidarnos. Tu mente, siempre en mente. 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental. Gobierno de La Rioja.

saludableMENTE: hacerme caso me sienta bien. Día Mundial de la Salud Mental, 10 de octubre

Cuidar nuestra salud mental empieza por naturalizarlo

Cuidar la salud mental

La salud mental forma parte esencial de la salud y del bienestar de todas las personas, independientemente de su edad. Influye en la manera de afrontar las dificultades, relacionarse con los demás y desenvolverse en la vida cotidiana. Su cuidado no se limita a un perfil ni a una situación concreta.

El cuidado de la salud mental comienza antes de que aparezca un problema grave. Incluye la adopción de hábitos de autocuidado, el reconocimiento de las primeras señales de malestar y la búsqueda de apoyo profesional cuando sea necesario. La prevención y la atención temprana permiten actuar antes de que estas situaciones se agraven.

  • 1 · AutocuidadoAdoptar hábitos de autocuidado
  • 2 · SeñalesReconocer las primeras señales de malestar
  • 3 · ApoyoBuscar apoyo profesional cuando sea necesario

El estigma y los prejuicios asociados a los problemas de salud mental pueden dificultar que las personas hablen de lo que les ocurre o soliciten apoyo. Reducir estas barreras permite abordar el malestar con mayor naturalidad y normalizar la búsqueda de ayuda profesional cuando sea necesaria.

La Estrategia de Salud Mental de La Rioja tiene un enfoque integral y preventivo. El Programa Saludablemente+ plantea una respuesta escalonada al malestar: primero, autocuidado y afrontamiento; después, consulta profesional si el malestar persiste o interfiere.

Presta atención a las primeras señales y actúa

Primeras señales de malestar emocional

Todas las personas podemos atravesar momentos de preocupación, tristeza, irritabilidad o estrés. Sentirse mal ante determinadas situaciones forma parte de la vida y no significa necesariamente tener un problema de salud mental.

Conviene prestar atención cuando aparecen cambios que se mantienen en el tiempo, aumentan progresivamente o empiezan a interferir en nuestra vida cotidiana. Algunas señales frecuentes son:

Cambios emocionales
  • Preocupación difícil de desconectar.
  • Irritabilidad o sensación continua de tensión.
  • Tristeza o bajo estado de ánimo mantenido.
  • Apatía o pérdida de interés por actividades habituales.
  • Sensación frecuente de estar desbordado.
Cambios en el funcionamiento cotidiano
  • Dormir peor o presentar cambios importantes en el sueño.
  • Dificultades para concentrarse, organizarse o tomar decisiones.
  • Menor rendimiento en el trabajo o los estudios.
  • Abandonar actividades que antes formaban parte de la rutina.
  • Aislarse o reducir progresivamente el contacto con otras personas.
Cambios en la forma de afrontar las dificultades
  • Evitar cada vez más situaciones por miedo, preocupación o malestar.
  • Dar muchas vueltas a los problemas sin avanzar hacia una solución.
  • Necesitar continuamente que otras personas tranquilicen o confirmen que todo va bien.
  • Posponer problemas o decisiones importantes.
  • Recurrir con mayor frecuencia al alcohol, medicamentos u otras conductas para desconectar o soportar el malestar.

Qué hay que tener en cuenta

Una señal aislada no significa que exista un trastorno psicológico. Lo importante es valorar conjuntamente:

  • La intensidad del malestar.
  • El tiempo que lleva presente.
  • Si está aumentando.
  • Hasta qué punto interfiere en la vida cotidiana.
  • Si la persona está dejando de hacer actividades importantes.
  • Si cada vez necesita evitar más situaciones para sentirse segura o reducir el malestar.

Cuidar de nuestra salud mental también es cuidarnos

¿Qué puedo hacer?

El objetivo no es eliminar cualquier emoción desagradable. La tristeza, el miedo, la preocupación o la frustración forman parte de la vida y pueden tener una función útil. Lo importante es que esas emociones no terminen determinando nuestras decisiones, aumentando la evitación o reduciendo progresivamente nuestra vida.

Ante las primeras señales de malestar emocional, hay algunas medidas sencillas que pueden ayudar.

Comprender qué está ocurriendo
  • Intentar identificar qué situaciones están relacionadas con el malestar.
  • Distinguir entre aquello que podemos cambiar y aquello que no depende directamente de nosotros.
  • Evitar interpretar automáticamente cualquier emoción desagradable como señal de que algo va mal.
Mantener el funcionamiento cotidiano
  • Conservar, en la medida de lo posible, las rutinas de sueño, alimentación, actividad física y ocio.
  • Mantener el contacto con otras personas.
  • Continuar realizando actividades importantes, aunque en algunos momentos apetezca menos hacerlas.
  • Evitar que el malestar vaya reduciendo progresivamente nuestra vida.
Afrontar en lugar de evitar
  • No abandonar automáticamente situaciones por miedo, ansiedad o incomodidad.
  • Afrontar de forma gradual aquello que estamos empezando a evitar.
  • Buscar soluciones concretas cuando el problema es modificable.
  • Evitar dedicar todo el tiempo a preocuparse por problemas sin pasar a la acción.
Utilizar apoyos adecuados
  • Hablar con personas de confianza.
  • Pedir ayuda práctica cuando sea necesaria.
  • Evitar recurrir de forma habitual al alcohol, a la automedicación o a otras estrategias que alivian momentáneamente el malestar, pero pueden mantenerlo a medio plazo.

Pedir ayuda profesional también es cuidarnos

¿Cuándo conviene pedir ayuda?

Puede ser recomendable consultar cuando el malestar:

  • Persiste durante varias semanas.
  • Está aumentando en intensidad.
  • Interfiere significativamente en el sueño, el trabajo, los estudios, las relaciones o las actividades habituales.
  • Hace que cada vez evitemos más situaciones o reduzcamos nuestra vida.
  • Resulta difícil de manejar con nuestros propios recursos.
  • Provoca una reducción importante del funcionamiento cotidiano.

Ante estas situaciones se puede consultar con profesionales médicos. Desde Atención Primaria se puede valorar qué está ocurriendo, ofrecer orientación y determinar qué tipo de respuesta puede resultar más adecuada.

No todas las situaciones requieren tratamiento psicológico ni atención especializada. En algunos casos puede ser suficiente con orientación, seguimiento o medidas dirigidas a afrontar la situación que está generando el malestar.

Programa de Bienestar Emocional en Atención Primaria

Cuando existe un problema de ansiedad, depresión u otro tipo de malestar emocional que puede beneficiarse de intervención psicológica, desde Atención Primaria puede valorarse la derivación al Programa de Bienestar Emocional.

Esta atención ofrece intervenciones psicológicas dirigidas a:

  • Comprender mejor las emociones.
  • Identificar las formas de afrontamiento que pueden estar manteniendo el malestar.
  • Reducir progresivamente la evitación.
  • Aprender estrategias para manejar pensamientos y emociones difíciles.
  • Recuperar actividades y áreas de la vida que se han ido abandonando.
  • Mejorar el funcionamiento cotidiano.

Pedir ayuda pronto no significa que el problema sea grave. Significa actuar antes de que el malestar aumente, se cronifique o limite cada vez más nuestra vida.

Tu mente, siempre en mente

Otros recursos de apoyo

Bienestar emocional en jóvenes. Programa RHAZT
Quién
Instituto Riojano de la Juventud (IRJ).
Cómo
Formación presencial y online; Desconecta; te escucho joven; orientación psicológica.
Dónde
Muro de La Mata 8, Logroño.
Teléfono
941 291 228
WhatsApp
651 594 383
Ideación suicida - Suicidio
Quién
024 Línea de Atención a la Conducta Suicida.
Teléfono
024 (disponible todos los días y las 24 horas).
Cómo
Intervención telefónica directa.
Quién
Teléfono de la Esperanza.
Atención en crisis
717 003 717 (disponible todos los días y las 24 horas).
Cómo
Intervención en crisis.
Dónde
Duquesa de la Victoria 12, 2º, Logroño.
Teléfono
941 49 06 06
Crisis personal (malestar emocional, bullying, ausencia, duelo…)
Quién
Teléfono de la Esperanza.
Cómo
Intervención en crisis (por teléfono); Promoción de la Salud, para adolescentes y familias: sesiones individuales y grupales, talleres y cursos.
Dónde
Duquesa de la Victoria 12, 2º, Logroño.
Atención en crisis
717 003 717 (disponible todos los días y las 24 horas).
Teléfono
941 49 06 06